El Vino Y El Fino
La historia de “El Vino Y El Fino” comienza con dos personas que aparentemente nunca deberían haberse encontrado.
Él es un pibe del barrio, acostumbrado a una vida dura, a las noches difíciles y a sobrevivir con lo que tiene.
Ella pertenece a la alta sociedad. Su vida está rodeada de comodidades, dinero y lujos.
Cuando él la ve por primera vez, inmediatamente nota que pertenece a otro mundo.
Pero también queda completamente cautivado.
Se acerca a ella sin esconder quién es. No pretende aparentar tener dinero ni pertenecer a su ambiente. Se presenta tal como es: un hombre marcado por su pasado y por la vida que le tocó vivir.
Ella podría haber elegido alejarse.
En cambio, decide quedarse.
Lo que comienza como un encuentro improbable se convierte poco a poco en una relación que desafía las diferencias entre ambos.
Los amigos de él intentan advertirle que esa mujer está fuera de su alcance. Para ellos, ella es “de otro nivel”.
Pero él empieza a descubrir que junto a ella no se siente inferior.
Se siente un rey.
Entonces llega la decisión.
Los dos entienden que, si quieren vivir su relación libremente, tendrán que dejar atrás las expectativas de los demás.
Ella abandona los lujos de su antigua vida.
Él decide dejar atrás el callejón y aquello que representa su pasado.
No escapan porque quieran negar de dónde vienen.
Escapan porque quieren decidir hacia dónde van.
Así comienza una nueva vida para los dos: lejos de los juicios, de las diferencias sociales y de las reglas que otros intentaban imponerles.
Dos personas de mundos distintos que terminan encontrando un mundo propio.
